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La evasión esencial de Norah Jones

La hipnosis es una atracción melódica en la voz candorosa de Norah Jones, pausada y poderosa como la terminación en resaca del mar sin esclusas, un torrente que irrumpe, amplía o circunvala paisajes clásicos y otros conceptos más aparatosos donde el pentagrama es un acelerador. Un trasfondo de historia de desamor y la producción de apuesta vanguardista de Danger Mouse (Gorillaz, The Black Keys) arman en Little Broken Heart, su último disco, el que consagra el cambio, una escena poliédrica de estilos donde el ambient y el pop se dan la mano en la dulce representación de Norah como lugar común. Diez años de acertada evolución a nuevos mundos sin traiciones contemplan su carrera, rampante, intransferible.

Emancipada de únicas etiquetas, en el escenario emerge como una sensación orgánica que no falla. La piel como diana. La canción que hace rasguños, en acordes suaves donde el piano lleva el timón, o trepidantes escenas donde la música se expande y se ensortija. Sin anclajes pero sin olvido, raíces, sonidos primarios y música de andamiaje y deconstrucción se alternan en un repertorio articulado sin intermedio, que el sábado duró hora y media en una plaza de toros cubierta de Lisboa, en un sobrio escenario rescatado por luces cromáticas intermitentes y un decorado de ensoñaciones de pájaros de papel. La atmósfera personal y vulnerable idónea para redimirse.

Tres bises en un set acústico, con la banda y la artista neoyorquina de origen judío junto a un solo micrófono pertrechados de cuerdas y acordeón, estilo vernáculo, auténtico, callejero, arrullaron a los 3,000 que abarrotaban la grada del Campo Pequeno de Lisboa, sede de intercambios de sonido clásico y nuevas cadencias que aporta en ocasiones la banda (bajo, teclados, batería, lead guitar y pedales) en una montaña sonora por estratos. Para finalizar un concierto de una veintena de temas, Norah Jones desarmó la crítica y conquistó voluntades. Tres canciones consecutivas susurradas sin embalajes por un micrófono omnidireccional dejaron un final mezcla de admiración y una sensación turbadora como su belleza. Sunrise, Creepin’ In y un Come away with me conquistador hasta el tuétano rubricaron la actuación con una catedral a la sencillez.

Antes ya había derrumbado la exigencia con un guiño a su disco más universal, “Come Away With me” (2002), aquel que la catapultó a las estrellas con 8 premios Grammy y todos los focos. El piano arropó la soberbia intrepretación vocal en temas que concitaron todos los ojos y oídos, como Cold Cold Heart, un clásico de Hank Williams inscrito a fuego en su repertorio y publicado en el CAWM, Don`t know why o la reciente Miriam, con la que heló la sangre en una interpretación sublime. En la parte inicial, Norah Jones concentró varios temas de su nuevo disco –Good Morning, Say Goodbye, Take it back, Little Broken Hearts– con otros que marcaron la senda estilística años atrás, caso de la majestuosa Chasing Pirates (The Fall, año 2009), ejecutada mediante un final arrollador de la escuela Wilco.

En un ida y venida desde la innovación a la esencia, las piezas casaron y la banda sonó polifacética. Funcionaron los ritmos adulterados –All a dream, Happy pills– y las ejecuciones root con Sinkin Soon’ como cumbre, una oda al Nueva Orleans de las brass band, el bourbon y el sudor, escalofriante. Hubo espacio, antes del éxtasis acústico del final, para que los teloneros Cory Chasel, un dúo de Nashville aferrado al folk, compartieran escenario ayundando a recuperar del baúl Hickory Wind, un clásico de la música norteamericana firmado por Gram Parsons.

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Norah Jones, pop con esencia – El Periódico de Catalunya, 22 de septiembre de 2012

Madrid se cobija de la lluvia bajo la cálida cercanía de Norah Jones – EFE, 23 de septiembre de 2012

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Acerca de @javier_fraiz

Nací en Ourense en 1986. Estudié Periodismo en la Universidad de Santiago de Compostela. Soy redactor en Faro de Vigo. Y melómano, de esos que tararean una canción trascendente, no de quienes las explican. Me gusta el fondo de esa frase de Bukowski: "Encuentra lo que te apasiona y deja que te mate"

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