Lac La Belle, tocado de raíz

Detroit (Michigan), la ciudad de los coches y la Motown -el sello discográfico que catapultó a la música negra- abriga a Lac La Belle, un dúo visceral fundido en melódica simbiosis en las raíces del sonido de Norteamérica.Instrumentación sin propulsores, una sobria presentación y voces de correspondida armonía destilan la fragancia clásica de una apuesta intemporal por la honestidad y la esencia: blues, folk, country y fiebre honky tonk se intercambian en la afinación de guitarras resonadora y acústicas, el banjo, el ukelele, el acordeón y el fruto suculento del acervo cultural más arraigado.

Sus canciones despiezan historias de amor y soledad, problemas costumbristas, la suerte del destino que bullía en USA al comienzo del siglo XX; esperanzas, oportunidades, cambios, desigualdades en cuarto creciente. Lac La Belle, con segundo disco en camino y una lista de canciones para oír y descargar a precio razonable en su página web, son Jennie Knaggs y Schillace Nick yuxtapuestos tras la partida del fundador Joel Peterson. Rostro socarrón y voz trémula, él; tono, ella, de una dulce escalada, salvaje, tradicional. Entre la decadencia cotidiana, relajan los acordes añejos de madera crepitante, los golpeteos de piedras de hielo, la niebla despejada en los discos viejos.

18/11/2011, Café Pop Torgal (Ourense), 8 euros

Fotografía: Garrett MacLean en http://www.laclabellemusic.com